Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie. Santiago 1:13
Resiste el Desánimo
Textos Biblicos: Hebreos 12:1 , Gálatas 6:9-10
Hebreos 12:1 “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante”.

Galatas 6:9-10 “No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.”.

El desánimo trae distracciones que son obstáculos para los cristianos.

Todo esto te apartará de Dios:
        1. Deseos Carnales
         2. Cansancio del trabajo u otros labores
         3. Diversas cosas del mundo
         4. La T.V
         5. La Computadora y el teléfono
         6. Aflicciones del corazón.
        7. Entre otras

La Biblia nos dice:
Salmos 127:1-2 “Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia. Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, y que comáis pan de dolores; pues que a su amado dará Dios el sueño.”
Todo tiene su tiempo dice Jehová en el Libro de Eclesiastés capítulo 3.

Proverbios 4:23 “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida”
Olvidar el pasado, resolver los conflictos y obviar las críticas, demostrar amor a nuestros semejantes; no importa cuántos errores hayan cometido, lo más relevante es la restauración que Cristo hará en mi y en él. Perdonar para que Dios también me perdone.

Dios tiene una recompensa para mi. Hebreos 6:11-14.
¿Qué hacer cuándo mi mente se llena de desánimo?
        1. Enfocarme en Dios.
        2. Callar ante cualquier sistuación
        3. Pensamientos positivos según la biblia en sus promesas y bendiciones.
        4. Orar a Dios. 
 
Filipenses 4:6-7 “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”
 
Hna. Luisa Carreño