Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra. Tito 3:1

Como vivir en la armadura de Dios
Efesios 6:10
En muchas oportunidades he escuchado en las reuniones de oración esto: “me coloco la Armadura de Dios, nos vestimos con la coraza justicia y calzamos nuestros pies con el apresto del evangelio de la paz, tomamos el escudo de la fe…”;  y lo que se me hace es una repetición de lo que está escrito, como si fuera un rito, como si todas estas cosas van a venir y se van a pegar en nuestro cuerpo y ya estamos listos para el combate.

La verdadera armadura  no es humana, ni terrenal, ni mecánica, los creyentes no deben tener una perspectiva limitada o meramente terrenal, cuando tenemos una  visión de los lugares celestiales (Efesios 1-3).

Podemos entender que la fuerza de la iglesia no está  en los recursos humanos sino solo en la gracias y en la fuerza de Dios.

La lucha de la iglesia no es contra personas sino contra poderes espirituales (Efesios 6: 10-17)

No se trata de recitar palabras mecánicamente, se trata de vivir una vida cristiana genuina, verdadera como hijos legítimos de nuestro Dios y Padre Celestial, Jehová de los Ejércitos.

- Andar en la verdad, la verdad lo mantiene todo unido y se refiere a la integridad del creyente.
- La justicia practicada por el creyente para protegerse el pecho y el corazón de los ataques de Satanás.
- Calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz, ir y llevar las buenas nuevas de salvación, predicar el evangelio a tiempo y a destiempo.
- Tener mucha fe para apagar los dardos del enemigo “Diablo”
- El yelmo, para proteger nuestra mente y los pensamientos, llevando todo pensamiento cautivo a la obediencia de Cristo.
- La espada, que es la palabra de Dios a través de ella Dios se comunica con nosotros, por eso debemos leer cada día la palabra.

Orar en todo tiempo en el espíritu de manera eficaz por los creyentes, los unos por los otros  ya que todos somos blanco de Satanás.

Debemos cuidar  nuestro testimonio; Pablo en la prisión no pensaba en su propio bienestar sino en su testimonio por Cristo.

La iglesia, el pueblo de Dios, no funciona solo para llevar a cabo actividades rutinarias. Lo hace para revelar la sabiduría de Dios y proclamar redención provista por Jesucristo. (Efesios 3:11; 3:2-13)

La verdadera armadura:

Es humildad, mansedumbre, paz, soportarnos los unos a los otros con amor genuino, es unidad sin murmuración ni criticas, obedientes, gozosos, es dar de gracia a lo que recibimos de gracia, anunciar a los perdidos la salvación y todas aquellas cosas que nuestro Padre celestial nos ha dicho que hagamos a través de su palabra.

                                                                                             
Hna. Mary Ramírez