Jeremias 15:20 "Y te pondré en este pueblo por muro fortificado de bronce, y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo para guardarte y para defenderte, dice Jehová."

YUGO DESIGUAL

No os unáis en yugo desigual con los incrédulos, porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión, la luz con las tinieblas? (2 Corintios 6:14)

 

La desigualdad es equivalente al “yugo desigual”. Un yugo es un armazón de madera o una barra con agujeros en las dos puntas, que encaja alrededor de los cuellos de dos animales, que los une y les obliga a actuar como uno solo. Es a esto a lo que se refiere Pablo aquí. Está pensando en Deuteronomio 22, donde la Ley dice: “No ararás con buey y con asno juntamente” (v. 10). Puede que esto nos parezca extraño a nosotros, pero a Dios le preocupaba que los israelitas uniesen a dos animales de diferente naturaleza.

Yo nunca he visto un buey y un asno unidos por un yugo, aunque una vez cuando estaba viajando por el Oriente medio, vi a un granjero arando su campo con un camello y un burro. Resultaba casi ridículo contemplarlo. El camello era tres veces más alto que el burro y sus patas eran tres veces más largas. Avanzaba con paso lento para un camello, pero el pequeño borrico iba tan de prisa como podía para no quedarse atrás. El granjero no hacía más que golpear el burro todo el tiempo, intentando que se mantuviese al mismo paso. Resultaba cruel.

La Ley refleja el hecho de que es cruel unir con un yugo dos cosas de naturaleza incompatible. Es en esto en lo que está pensando Pablo aquí. Lo que está diciendo es que hay ciertas asociaciones que tienen los cristianos con personas que no son creyentes que constituyen un yugo, y estas asociaciones son una causa de desgracia y de vergüenza en la vida del cristiano, por lo que debemos evitarlas. Se convertirán en un obstáculo; nos limitarán, nos unirán e impedirán que disfrutemos la plenitud que Dios tiene en mente para nosotros. Es igual que intentar mezclar el aceite con el agua; es imposible. Usted puede ver esto por la ilustración que usa.

La gran pregunta que queda sin contestación es: “¿Qué es un yugo?”. ¿Es una sociedad de negocios un yugo? ¿Es la membresía en una unión un yugo? ¿Es un matrimonio un yugo? ¿Es tener una cita con una persona que no es cristiana un yugo? No todas las asociaciones son yugos, pero los yugos tienen dos características mediante las que las podemos reconocer. La primera es que un yugo no se rompe fácilmente, porque es una especie de relación permanente. Cuando usted pone un yugo entre dos animales, están unidos; no tienen opción alguna. Por incómodo que resulte, deben de hacer las cosas juntos.

La segunda señal de un yugo es que limita a alguien; no permite la acción independiente. Hay algo que le obliga a usted a consentir en hacer lo que quiere la otra persona, tanto si a usted le gusta como si no. Cualquier clase de relación que no permite al creyente seguir a su Señor en todas las cosas es un yugo. Hasta una amistad puede ser un yugo. Si es la clase de amistad posesiva en la que usted siente que no puede hacer lo que Dios quiere que haga usted porque ofenderá a su amigo, entonces eso es un yugo que debe de romperse.

Gracias porque me amas y quieres que sea una persona sana y completa, libre y confiada, pudiendo funcionar de la manera que se pretendía que lo hiciese. Concédeme que me gloríe en el hecho de que soy el templo del Dios viviente y que Tú moras en MI