Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.
Desintoxicación

Desintoxicación

  En este inicio de año, y bajo la premisa de que vamos a ser sinceros con nosotros mismos, reconozcamos que debemos realizar cambios, y una razón puede ser el por qué no queremos repetir los mismos errores que se cometieron el año pasado y que anhelamos que este año sea diferente; pero ¿qué se necesita para cambiar?; voy escribir al respecto…

  La palabra de moda enero es Desintoxicarnos y bajar de peso, eso es para nuestro cuerpo, ¿y para nuestra alma y nuestro espíritu?, creo que es entonces también muy importante revisar nuestro estado interior y realizar los cambios necesarios.

  Santidad buscada, es decir, intencional, además de ser hombres y mujeres de honra debe ser una prioridad. En este año nuevo debemos aplicar la desintoxicación de todo lo que nos esté contaminando la mente, de lo que daña nuestras emociones, de la manera en la que actuamos frente a Dios, y también claro está, el cuidado de nuestro cuerpo.

  Quiero hoy referirme a quitar los pensamientos que atoran el alma. Cuando no vemos esperanza en nuestro porvenir y no hay salida del callejón, surgen pensamientos negativos de frustración e incapacidad que producen sentimientos de desesperación e inseguridad; y que actúan como un círculo vicioso; los sentimientos y las emociones dan lugar a los pensamientos y estos como están contaminados generan reacciones tóxicas, en algo que parece nunca terminar.

  Puedes comenzar con hacer la desintoxicación de la amargura, la cual tiene su origen en la falta de perdón. Guardar resentimientos es la manera más segura de envenenar el alma; estos pensamientos negativos que han sido guardados durante un tiempo y que se aceptan como ciertos, se depositan en el corazón y en el alma, produciendo después, los malos pensamientos y las malas palabras que salen de interior, muchas veces sin la querer herir, pero como el interior esta contaminado, estas malas actitudes salen a flote y son las causantes de la contaminación de la persona y de las personas a su alrededor.

  Ora para sacar la amargura y desintoxicar el alma y el espíritu, puedes hacerlo de la siguiente manera,
“Señor Jesús, hoy decido dejar la amargura, todo resentimiento, falta de perdón y dolor guardado en mi corazón lo saco de mí, perdono cualquier falta que otros hayan cometido contra mi persona o contra las personas que amo, decido ser libre, recibo tu sanidad interior, lo declaro en tu bendito nombre Jesús, Amen”

“Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra”. 2 Timoteo 2:21 (RVR60