No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea. Lucas 24:6

El Barril

Un hombre que vivía en un lugar donde había sequía, día a día le pedía a Dios que le cumpliese su mayor sueño el cual era, poder llenar un barril de agua, y meterse en él y disfrutar.

Un día, a eso de la 1:00 a.m. escuchó en la lámina de su casa como gotas de agua, efectivamente estaba lloviendo. Pero él estaba cansado y adormitado, pensó varias veces en levantarse, el sueño lo vencía, hasta que al fin con fuerza de voluntad se levantó y así adormitado como estaba, colocó un barril en el canal donde caían las grandes cantidades de agua.

Al otro día este hombre se levantó feliz, pensando que al fin su sueño se cumpliría, corrió con una toalla al barril pero la sorpresa fue que este estaba vacío. ¿Qué fue lo que sucedió? Este hombre estaba adormitado y cuando colocó el barril, lo colocó al revés y toda el agua se había desperdiciado.

Dios está derramando grandes bendiciones sobre tu vida, pero depende de ti el no desperdiciarlas, ¿Cómo está tu corazón? ábrelo y permítele a su espíritu morar en ti.

Juan 10:10 “yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia."

Efesios 3:20 “Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros”

Santiago 1:17 “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.”

Mateo 7:11 “Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?