"Si alguno no obedece a lo que decimos por medio de esta carta, a ése señaladlo, y no os juntéis con él, para que se averguence"

DIOS CIERRA PUERTAS

Quizás hoy te sientas desilusionado o desanimado por alguna puerta que se cerró y no logras entender porque te ha pasado esto, ya sea a ti o a algún ser querido. Permíteme decirte que cuando Dios cierra una puerta, es porque tiene algo mucho mejor para ti.

Me llama la atención, que muchas veces le pedimos al Señor que cierre las puertas por donde nosotros o nuestros familiares no deben entrar; puertas que sabemos que se salen de la cobertura de Dios y tememos que nuestros seres queridos entren por ahí. Y cuando Dios cierra esas puertas, contestando nuestras oraciones, quedamos desconcertados porque no entendemos el motivo. Los caminos y pensamientos de Dios son más altos que los nuestros, quizá nosotros no entendamos en ese momento porque las cosas sucedieron así; pero debemos confiar en que Dios tiene un plan y algo mucho mejor para nosotros.

Quizá ese trabajo que estabas esperando no se dio, o ese negocio no funcionó; o ese muchacho que te tenía tan entusiasmada te dejó plantada, o tu novio terminó la relación, o el cirujano canceló la operación, o tus amistades te dejaron, o el vuelo a ese viaje se canceló, o no se logró la compra-venta de esa casa que te había gustado, etc. Puede ser que muchos de los planes que hayas hecho no se hayan logrado, pero si confías en lo que dice la Biblia, puedes estar seguro que fue Dios cerrando esas puertas, porque abrirá otra mucho mejor para ti, que nadie podrá cerrar. Él te dará un mejor trabajo o negocio, un cónyuge de acuerdo a su corazón, una mejor casa, una sanidad milagrosa, te librará de algún accidente; pero sobre todo, te dará la vida eterna.

Dios es el que abre y el que cierra: Y escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: “El Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y nadie cierra, y cierra y nadie abre, dice esto: ‘Yo conozco tus obras. Mira, he puesto delante de ti una puerta abierta que nadie puede cerrar, porque tienes un poco de poder, has guardado mi palabra y no has negado mi nombre.” Apocalipsis 3:7-8

Es Dios soberano, El Santo, El Verdadero, quién abre y cierra puertas, y quizá hoy no comprendas de lo que El Señor te libró, pero lo que si te puedo decir, es que hay una puerta que Dios te ha abierto y que es necesario que decidas entrar hoy mismo, porque se puede cerrar y quedarás fuera.

Es una puerta estrecha, que muy pocos encuentran, pero que te llevará a verdes pastos, junto a aguas de reposo, en donde tendrás gozo, paz y una vida en abundancia, que nunca nadie te podrá quitar. Jesucristo es la Puerta por la que debemos entrar.

Agradece a Dios por las puertas que Él te ha cerrado, contestando la oración de alguien que te ama, y agradécele también por haberte guiado a la puerta estrecha. Reconoce y pídele perdón por las puertas por las que nunca debiste de haber entrado.

Hna.Yeraldine Durán