“Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios.” Lucas 21:31

¿Por qué pecamos?
El libro de Génesis, narra la creación de todas las cosas por la poderosa mano de Dios, aveces nos maravillamos cuando observamos el mar, los bosques, los animales, el mismo cielo; tratando de buscar algo en el, pues todo esto fue creado por nuestro Dios. También creó al hombre y lo creó bueno. Genesis 1:26, dice el Señor “Hagamos al hombre a nuestra imagen conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves del cielo, en las bestias, en toda la tierra y en todo animal que se arrastra sobre la tierra”.

Si Dios creó al hombre semejante a él mismo, entonces esto corrobora que lo creó bueno, además le dio poder sobre toda la tierra para cuidarla, y para enseñorearse. Las  grandes preguntas que todos los hombres y mujeres debemos hacernos es: ¿Por qué soy malo? ¿Por qué hay maldad en mi corazón? ¿Por qué estoy en celos, envidia y pleitos?

Ahora bien, para estas preguntas hay respuestas, veamos en Génesis capítulo 3, narra sobre la desobediencia del hombre.  La serpiente (que era satanás) engañó a Eva con sus astucia, Eva desobedeció a los estatutos de Jehová y come del árbol de la ciencia del bien y el mal Génesis 2:17.

Veamos ahora que usa el enemigo (satanás) de toda la humanidad para engañar a los hombres y mujeres.

Génesis 3:6 “Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.”

Vemos que Eva escuchó la voz de la serpiente, miró el árbol, de manera agradable y codiciable, luego tomó con sus manos el fruto y finalmente comió e incitó a su marido y este también comió.

Esto demuestra que el diablo usó todos los sentidos de Eva para lograr que ella pecara contra Dios, y su pecado dio fruto cuando incitó a su marido a pecar.

El diablo sembró el pecado en Eva y Adán, así mismo opera en el mundo usando los sentidos, poniendo la codicia, el deseo sexual fuera de lo que Dios ha establecido, las ganas de tener más dinero, la vanidad. Dice Salomón que todo es vanidad en Eclesiastés 1.

El enemigo usa las debilidades del hombre. Santiago 1:14-15

Los celos y las contiendas son sabidurías diabólicas. Santiago 3:13-15

Amados hermanos con estos textos damos respuetas a las preguntas, y es una explicación de lo que hace el diablo en el mundo.

Nosotros que conocemos, debemos pedirle dirección al Señor para que estas cosas no acontescan en nuestras vidas y practiquemos lo que dice Santiago 3:17-18: “Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.”
       
                                                                                                  Amén y Bendiciones.
                                                                                                              
                                                                                                                 
Hna. Luisa Carreño.