Donde abundan los sueños, también abundan las vanidades y las muchas palabras; mas tú, teme a Dios. Eclesiastés 5:7
(2 Corintios 4:1)

Por lo cual, teniendo nosotros este ministerio según la misericordia que hemos recibido, no desmayamos. (2 Corintios 4:1)