que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Romanos 10:9
(2 Corintios 4:1)

Por lo cual, teniendo nosotros este ministerio según la misericordia que hemos recibido, no desmayamos. (2 Corintios 4:1)