El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. 2 Pedro 3:9

Oseas 14: 4

 "Yo sanaré su rebelión, los amaré de pura gracia; porque mi ira se apartó de ellos."